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Éfeso
Entre la gran cantidad de ciudades antiguas y ruinas clásicas
de Turquía, Éfeso es la mayor y la mejor preservada.
De hecho, es la urbe clásica más deslumbrante del
Mediterráneo. Éfeso, una de las doce polis de Jonia,
fue un floreciente centro cultural de la antigua Grecia, así
como una activa capital provincial en época romana. El templo
de Diana fue considerado una de las siete maravillas del mundo,
y la propia población poseía gran renombre por su
riqueza y su belleza. San Pablo y san Juan visitaron la localidad
y se dice que la Virgen María pasó allí sus
últimos años. A lo largo de dicha visita se puede
ver la gruta de los Siete Durmientes, en la que siete jóvenes
cristianos perseguidos por los romanos durmieron durante dos siglos
y luego se despertaron y se acercaron tranquilamente a la ciudad
para comer algo. Merecen también atención el colosal
gimnasio; la vía Arcadia, con su calzada de mármol;
el imponente templo de Adriano y una gran profusión de fuentes,
piscinas, burdeles, bibliotecas y letrinas públicas. El principal
centro turístico de la región es Selçuk, una
ciudad de unos 25.000 habitantes. Posee un bonito museo en el centro,
así como una notable cantidad de atracciones romanas, cristianas
y musulmanas, como la basílica de san Juan y el acueducto
Bizantino
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